Teoría del LIDERAZGO

- UN ENSAYO -

 Raúl Cadena Cepeda.

Junio 1993 

Revision: 21 Octubre 2005

 


Un buen tema de reflexión: como influir en el destino comunitario, dentro del ámbito del trabajo, la política, la familia o en la vida social. 

Si apreciamos el comportamiento de las colectividades, ya sean grupos de animales o de humanos, caemos en cuenta que ese comportamiento esta siempre regido por sus líderes naturales.

También caeremos en cuenta que en ocasiones nos toca nosotros actuar como líderes y a veces desempeñamos bien el papel, y otras lo hacemos mal.

Es importante analizar este fenómeno, para sacar el mejor provecho de la situación.

Es un hecho notable que los grupos, aún siendo similares y contando con material humano semejante, se comportan de manera diferente.

En algunos casos se aprecia que en el grupo hay compañerismo, el trabajo es efectivo y se disfruta el quehacer comunitario.

En otras ocasiones se observan rencillas, ineficiencia y desgano. 

¿Qué hace la diferencia? ¿Cuál es la variable que modifica y regula la acción colectiva? 

Esta variable es la influencia del líder, el cual norma consciente o inconscientemente el comportamiento de los demás. 

Debe notarse que en una comunidad, el líder no es necesariamente el jefe, aunque esto sea lo más deseable. 

Observando cuidadosamente este tema, caemos rápidamente en cuenta que no es lo mismo ser el jefe que ser el líder, actividades que se diferencian notablemente y cuya identidad describimos en seguida: 

 

Las cualidades que identifican al jefe son las siguientes : 

* El poder

* La costumbre

* La investidura 

 

Y las que identifican al líder son : 

* La autoridad moral ( a través de una causa común).

* El poder del convencimiento (al resto de la comunidad y a él mismo) de la validez e importancia de la causa.

* El conocimiento y habilidad para lograr los objetivos.

Cuando las cualidades del líder son atributo del jefe, el éxito de la misión está asegurado, cuando esto no se da, el fracaso del grupo es inminente.

 

Una noticia que leí en un periódico hace tiempo me servirá para ilustrar lo anterior:

Un pequeño avión bimotor se estrelló en la Sierra de Chihuahua. Los pasajeros aunque ilesos se encontraron perdidos en un paraje deshabitado y esperaron en vano ser rescatados por varios días.

Estando a punto de desesperar apareció un pastor en el lugar, quien se ofreció a llevarlos al poblado más próximo. Durante horas, los accidentados caminaron siguiendo al cabrero, vadearon arroyos, cruzaron cerros y bordearon laderas, sin expresar queja ni desmayar, a pesar de las dificultades de la travesía.

De pronto llegaron a un camino vecinal, donde pidieron auxilio. El pastor les indicaba que debían seguir adelante. Nadie le hizo caso, pararon un autobús y se fueron.

En esta breve historia podemos observar a un jefe que no tenía liderazgo : "El piloto del avión". Aunque éste contaba con la investidura (capitán de la nave) y el poder (estaba armado), carecía del conocimiento y habilidad necesarios que requería la nueva situación. Ni los pasajeros, ni él mismo le daban el don de mando.

El líder natural era el pastor, pues aprovechaba una causa trascendente "Salvarse cada cual" y tenía el conocimiento para ello. En este caso, no necesitó utilizar la persuasión, pues los pasajeros estaban suficientemente convencidos de que era conveniente salvar la vida.

Sin embargo el pastor pierde totalmente el liderazgo cuando los accidentados llegan a un camino. ( ya no era necesario ).

 

Esto nos indica que todos los liderazgos son temporales y su permanencia esta limitada por la dependencia del grupo al líder.

Si consideramos el caso afortunado, en el que tanto la jefatura formal como el liderazgo recaen en la misma persona, encontraremos que en ella se dan las siguientes características:

- Investidura : Monarca, jefe de estado, presidente del consejo, director, maestro, padre, etc.

- Poder : Económico (el sueldo), Coersivo (la policía, conscripción, exámenes, auditorías, etc.).

- Autoridad moral (a través de una causa) : La raza, el cielo, la patria, la salud, la cultura, el deporte, promover la ecología, la liberación femenina, actividad partidista, etc.

- El poder del convencimiento : Empleando la elocuencia; a veces mediante eslogans no racionales, postulados dogmáticos y en otras ocasiones (las menos) usando la lógica.

- El conocimiento y habilidad para lograr el objetivo : Este aspecto es el más variable de todos, pues implica el conocimiento, destreza y voluntad del líder en la consecución del fin común.

 

Habiendo definido las características del liderazgo, debemos a continuación considerar las relaciones entre el líder y su grupo. 

Las siguientes condiciones son indispensables para que el jefe imprima un liderazgo eficiente a su comunidad:

 

1.- Tener brújula : Es necesario que el guía conozca el derrotero a seguir. No hay peor líder que aquel que es errático, que cambia las ordenes constantemente, que no es consistente en sus acciones, o que se deja influir por las opiniones de los demás, que se altera por el temor o por sus propias pasiones.

Recordemos que el pastor de la historia estaba bien orientado y nunca titubeó en el rumbo a seguir.

 

2.- Tener ejército : Nunca en la historia de la humanidad, algún líder ha ganado una batalla peleando solo. Para lograrlo requiere de su ejército, y para que este funcione necesita una estructura de mandos, (Almirantes, Generales, Brigadieres, Oficiales, Clases y Soldados). 

La mejor manera de destruir tu propio ejército es ignorar la estructura de mandos.

Interferir en la esfera de acción de los subalternos es nefasto para la acción de grupo.

El General no debe comunicarse directamente con la tropa, pues eso desmoraliza y anula a los oficiales, propiciando la indisciplina y la insubordinación.

Siempre debemos apoyar a los mandos intermedios, esto crea un clima de seguridad invaluable.

Por otra parte nunca debes permitir que un subalterno trate con tus iguales o con tu jefe. Esto propicia la confusión en el sistema de mandos y anula toda acción efectiva.

Recuerda que el liderazgo es una condición personal y como tal, no es compartible.

 

3.- Fomentar la lealtad : La única manera de lograr la lealtad de los subordinados, es ofrecer la misma lealtad a ellos.

Esta virtud compartida se genera con el compromiso del jefe a cada uno de los subordinados (a pesar de las diferencias de partido, sexo, religión, raza y cultura). Compromiso que debe ser similar de los subordinados con su jefe. Este compromiso de apoyo y protección genera el espíritu de grupo. Espíritu que se ve reforzado por la existencia de una causa común.

Un caso típico de este efecto lo observamos en el comportamiento de los Ejércitos Alemán e Italiano durante la 2da. Guerra Mundial.

En el primero de los casos, los oficiales y soldados se presentaban en el frente de combate juntos, comían en los mismos cuarteles y viajaban en los mismos vehículos. La disciplina y la dedicación a la causa eran excelentes.

En el caso del Ejército Italiano, los oficiales recibían un trato privilegiado y poco se exponían a la metralla, creando una marcada distinción entre éstos y la tropa. Los resultados fueron lamentables.

 

4.- Reglas claras : Una pésima costumbre, que anula toda acción de grupo, es cambiar las reglas del juego o simplemente no definirlas. 

El líder desde el primer instante, debe fijar los límites de acción de sus subordinados, especificar claramente que espera de cada quién y cuales son las acciones delictivas y sus penas.

Debe también indicar cuales son los mecanismos de ascenso dentro de la corporación.

Cuando no se marcan las reglas, los subordinados dedican demasiado tiempo a especular o imaginar las intenciones del guía, resultando la acción del grupo en una serie incoherente de movimientos nerviosos e ineficientes.

Los subordinados deben saber que avanzarán o retrocederán, serán premiados o castigados por sus propias acciones y que nunca depende de caerle bien al jefe o de adularlo para progresar en la organización. Deben saber que son amos de su propio destino y que la relación causa- efecto es similar para todo el mundo. Es importante mencionar que el líder no es el dueño de la corporación, sino solo una parte de ella y que debe ser el primero en sujetarse a las reglas del juego.

 

5.- Delimitar funciones y responsabilidades

"Los comités deben estar formados siempre y sin excepción por una sola persona".

La mejor manera de frenar la buen marcha de una empresa es mediante la creación de comités.

Generalmente los comités tienden a:

* diluir la responsabilidad

* enmascarar la ineptitud

* postergar las decisiones.

* fomentar la ineficiencia.

Esta costumbre de crear comités, trae aparejado el vicio del abuso de juntas y reuniones.

Esto cansa a los colaboradores y se desperdicia el tiempo miserablemente en escuchar muchos temas intranscendentes y ajenos a la causa común.

Recordemos que el tesoro mas valioso del ser humano, es su propio tiempo.

Que si alguien te roba tu tiempo, te esta robando parte de ti mismo.

Una de las cualidades del líder, es la de no desperdiciar su tiempo, ni el de sus subalternos.

 

Me viene a la memoria una anécdota que aconteció en el año de 1927, cuando Charles Lindberg cruzó el Atlántico solo, en un avión monoplaza, en vuelo sin escalas Nueva York - París.

La noticia se transmitió por la radio de todo el mundo. Pronto le informaron de la hazaña al Presidente de los Estados Unidos; Calvin Coolidge, quien respondió:

"No veo nada extraordinario en que un hombre cruce el Atlántico.

Un hombre solo puede hacer cualquier cosa".

"Avísenme cuando un comité halla cruzado el océano" ( Esto no sucede todavía ).

 

6.- Delegar responsabilidades

Es común ver como algunos funcionarios se atiborran de trabajo, no tienen tiempo para sus actividades personales mientras que otros parecen que tienen días de 48 horas y además de cumplir sus compromisos de trabajo, les sobra el tiempo para actividades extracurriculares.

Esto se debe a que hay quienes saben delegar y quienes no. El delegar funciones a los subalternos, es requisito para el éxito de cualquier misión y requiere de los siguiente :

* Delimitar la esfera de acción de las acciones a ejecutarse.

* Otorgar autoridad en proporción a las obligaciones delegadas.

* Aceptar el criterio del subordinado, especialmente en la forma de lograr el objetivo. Siempre y cuando esto último se logre.

* Aceptar los errores que se cometan en el período de aprendizaje, o los que se den como parte de la diferencia de criterios entre el jefe y el subordinado.

Estos errores son un precio muy bajo a pagar a cambio del inmenso aumento de la productividad que se da al operar en base a resultados.

Los errores son necesarios, indispensables para adquirir la madurez y el adiestramiento, pero el líder debe estar atento para no permitir errores que pongan en peligro el éxito de la misión

Por último, es conveniente reconocer los méritos de cada cual. El aceptar los éxitos de los subalternos y darlos a conocer, reforzará su autoestima y el espíritu de trabajo.

 

7- Saber distinguir al enemigo.

Esto parece sencillo, pero no lo es.

A veces el enemigo no esta afuera de la organización, y poderlo distinguir no es cosa fácil, por lo que el líder debe estar preparado para recibir agravios de miembros de la organización, especialmente después de terminar su mandato.

¿ Porque hizo eso fulano, si lo apoyé, siempre lo ayudé ?

Esta es una pregunta común, al término de una administración.

Eso es inevitable, pues es muy difícil diferenciar desde arriba al adulador, del buen colaborador.

Además, los envidiosos son generalmente cobardes, quienes esperan mostrar su mezquindad cuando ya no hay peligro.

No olvidemos por otra parte, que la adulación es un gran negocio y que es mas agradable oír elogios y buenos augurios, que criticas honestas

"Cuando dos hombres siempre opinan lo mismo, uno sobra"

 

8- Saber consultar.

Un ejecutivo tiene un problema de carácter eminentemente técnico.

Forma un comité con sus inmediatos colaboradores y les consulta el asunto.

Como éstos no están capacitados ni bien documentados, le dan una solución eminentemente descabellada.

El directivo se da cuenta de la situación, pero se siente entrampado. Si no acepta la solución propuesta, los miembros del comité se sentirán ofendidos. Si acepta la propuesta, se cometerá un grave error.

Nunca pidas consejo a los ignorantes. " Cien idiotas no encuentran la verdad mas rápido que un puñado de gente preparada".

Esto no quiere decir que el líder se aleje de consultar, solo que debe hacerlo solo cuando no conoce la solución y a las personas indicadas.

Existe también el vicio del jefe " todólogo" que se siente capacitado para decidir sobre cualquier tema, aún en aquellos que se alejan de su esfera de conocimiento.

Es un error común en aquellos que el puesto les ha hecho perder la cabeza, o quienes no pueden con su propio ego, vicio que debe ser evitado a toda costa.

 

 

9.- Sentido de la proporción

El sentido de la proporción es vital para que el líder pueda ganar las guerras aunque pierda las batallas, permitiéndole ser selectivo en sus objetivos.

Reaccionar ante un problema menor, como una taza de café derramada, errores de ortografía en un reporte, llegadas tarde del personal, etc., con la misma intensidad de la que amerita un problema mayor : Explosión atómica, invasión extranjera, quiebra de la bolsa, requerimiento de Hacienda, etc.; manifiesta inestabilidad emocional.

El jefe debe tener una escala de estímulo-respuesta, racional.

En este ámbito de acción, están las rencillas y rencores personales, los cuales generalmente provienen de pequeñas disputas o conflictos menores que deben pasarse por alto

El líder no debe guardar rencor para nadie. El rencor es la fuerza más intensa que mina nuestras energías. Rumiar los resentimientos sólo nos hace perder el tiempo, desgastarnos y confundirnos. Por otra parte, generalmente llega el momento en que debemos hacer causa común con nuestros enemigos, y muchas veces éstos se convierten en fieles aliados.

Se comenta que el General Eisenhower cuando recibía una ofensa de alguien, escribía su nombre en un papel, lo tiraba al cesto de la basura y decía : "El asunto está olvidado".

Dentro de este sentido de la proporción, se incluye el justo concepto de uno mismo. No hay cosa más cómica que el pequeño burócrata con ínfulas de grandeza, o el cacique perdonavidas, que nos hace recordar a los dictadores de las naciones pobres, con uniformes de almirantes y ejércitos raquíticos y flamélicos.

Es común ver perder la cabeza a algunos jefes, lo cual nulifica su capacidad de liderazgo.

Debe recordarse que las atenciones y las adulaciones que recibe el jefe no están dirigidas a su persona, sino al puesto que ocupa, y que en el momento que lo abandone, estas lisonjas terminarán de inmediato. ( Aquinas decía : "Cuando yo era rico era Don Tomás, ahora que soy pobre, soy Tomás, nomás" ).

 

10.- Autoridad Moral

Esta es la condición más importante para ejercer el liderazgo. La calidad moral del líder se da por la consistencia entre sus palabras y sus acciones.

Esta consistencia es vital, hace confiable al líder y le permite en casos extremos apartarse del código de valores de la mayoría.

Durante la edad media se consideraba correcto que el código moral de los monarcas fuese diferente al de los siervos. Dado ese reconocimiento, el líder no perdía figura ante la comunidad, que aceptaba del monarca los comportamientos más licenciosos.

Por otra parte, hemos notado como algunos líderes espirituales, se desacreditan al comprobarse incompatibilidad entre sus predicas y sus acciones.

Debe tenerse en cuenta que además de esa consistencia es indispensable una congruencia con la doctrina de la causa.

Los líderes pueden permitirse debilidades humanas, pero nunca errores de dogma.

Llamo errores de dogma a las diferencias con la filosofía de la causa.

En las sociedades modernas, los jefes de estado deben defender la democracia (aunque no estén convencidos de ella), los líderes agrarios : ( Los beneficios del ejido y del esquema colectivista ).

Aunque la realidad y el sentido común nos indique el fracaso de algunos de estos sistemas.

El dictador cubano : Ha sostenido su máxima " Soy y seguiré siendo marxista hasta el último día de mi vida, Sept. 1959". Aunque se observe ahora, la agonía de ese sistema político económico.

El líder empresarial : Debe defender la libertad de empresa y los beneficios del corporativismo.

Y el líder religioso : La infalibilidad de su doctrina. Aunque esto vaya en contra del sentido común y de toda lógica.

A nivel más cercano a nosotros, tenemos que recordar que para mantener la influencia moral, debemos sostener nuestro código de ética, mismo que se basa en nuestra propia escala de valores. 

En este tópico debemos dejar siempre clara nuestra postura ética, definir nuestra escala de valores y especificar en que cosas no estamos dispuestos a transigir .

También debemos dejar claros los postulados de nuestros principios, aunque estos últimos no se finquen en análisis racionales.

 

 

11.- Sabiduría

Esta virtud es la más difícil de lograr, y a pesar de que el hombre vaya paulatinamente adquiriéndola en base a sus experiencias y descalabros, nunca se llega a obtener plenamente.

Sin embargo existen algunos aspectos que son relevantes y fáciles de apreciar en la conducta de los líderes :

Respeto :

La mejor manera de destruir la buena relación entre el jefe y el subordinado es el abuso del poder, que se manifiesta por reprimendas en público, burlas o cualquier otra acción que desacredite la personalidad del subordinado ante sus colegas o ante él mismo. Quien quiera mandar en base al escarnio se encontrará solo al poco tiempo, recordemos que "el honor vale más que la vida".

Bondad :

El buen líder manifiesta bondad a todos sus subalternos, pues esta convencido de la utilidad de estos últimos y conoce sus virtudes y llega a apreciarlos como compañeros del mismo barco.

Tratar de mandar en base al terror es la peor de las estrategias.

Orgullo :

Esta cualidad del ser humano, ha sido definida tradicionalmente de modo ambiguo, pues a veces se le considera un defecto de carácter y otras, una virtud.

Debemos dejar claro, que en algunos casos, el orgullo forma parte de un sentimiento noble, que emana de la autoestima y la evaluación racional y equilibrada de uno mismo. En este caso, el orgullo se confunde con la búsqueda de la perfección y la defensa del honor, por lo que debe considerarse como una virtud.

Sin embargo en muchos casos, el orgullo se finca en conceptos sin fundamento, en la sensación de superioridad sobre los demás, en la evaluación errónea de nuestra propia fuerza y capacidad o en una simple vanidad, nacida de la visión distorsionada de nuestro ego.

En este caso, el orgullo es un vicio difícil de erradicar y es uno de los más nefastos componentes del carácter de algunos líderes, quienes toman decisiones equivocadas y que hunden al grupo y destruyen la posibilidad de éxito de la causa, para sanar un orgullo herido o satisfacer un ego insaciable.

En este caso típico, se incluyen muchos estadistas que iniciaron grandes guerras, solo con el afán de satisfacer su orgullo distorsionado.

El líder debe echar por la borda esta vanidad pueril y perdonar y olvidar las ofensas y burlas de sus subalternos, sus enemigos o de quienes lo rodean, dando así una imagen de confianza, tranquilidad y magnanimidad.

Sobre ese tópico traigo a la memoria el caso del General Zacarías Taylor, Comandante del Ejército Norteamericano durante la guerra contra México en 1846 ( y futuro Presidente de U.S.A.).

Estando en campaña, el general descansaba afuera de su tienda. Como es sabido por todos, el General Taylor era gordo desaliñado y de aspecto desagradable.

En esa ocasión llegó un despacho de guerra, el oficial que lo portaba, se dirigió a Taylor y le preguntó "¿Oye viejo, donde está la tienda del General ?". ( Tomando al General por algún caballerango ).

El General le indicó cortésmente a donde debía dirigirse.

Al poco tiempo regresó el oficial muy apenado a disculparse con el General, pero éste le respondió :

" No te preocupes, frecuentemente me confunden con algún mozo, pero ten cuidado de dirigirte así con alguno de mis oficiales, pues seguramente te retaría a duelo ".

 

Valor :

El líder debe ser el primero en afrontar los riesgos de las empresas. Esto hace que sus seguidores se sientan protegidos y alentados. La autoestima del líder es un elemento indispensable para afrontar los peligros.

 

Visión Universal :

Frecuentemente los líderes pierden la visión que distingue al medio de los fines. Después de trabajar arduamente por un objetivo confunden el fin con los medios y pretenden eternizarse en causas obsoletas y caducas.

Este caso se presenta como típico en las acciones partidistas zelotas, mismas que se perpetúan independiente de los fines que se persiguen.

Sucede lo mismo con clubes de servicio y las causas de filantropía que olvidan al hombre como objeto filial y se concentran en los procedimientos, reuniones y asambleas, ajenas en todo a la causa inicial.

Es importante reconocer que una vez logrado el objetivo o cumplido el plazo del mandato, desaparece la necesidad del guía y es el momento de despedirse graciosamente y buscar nuevos horizontes, recordemos que :

 

"El hombre de valor puede a veces

ocupar puestos de importancia,

pero no gana nada cuando los toma,

ni pierde nada cuando los deja".

 

 

 12- El aspecto psicológico del lîder


El tema de la diferencia de las personalidades entre el líder y el administrador:

No podemos pasar por alto, el hecho de que el liderazgo es consecuencia de una actitud interior difícilmente replicable, y que forma parte integral de la personalidad del individuo.
Profudizaré sobre este aspecto.


Atila el huno, Julio Cesar, Alejandro el Magno y Pancho Villa ( Doroteo Arango ), no necesitaron de ningún curso de liderazgo para mover multitudes en pos de una causa, que en su momento se antojaba totalmente descabellada.
Y por otra parte, incontables jefes de estado se sumen en el más gris anonimato, al carecer de las virtudes más elementales para motivar a sus conciudadanos. Y esto, a pesar de que seguramente han sido adiestrados en las técnicas y estrategias de liderazgo.
Recordemos que la toma de decisiones de las personas, está fincada en dos diferentes marcos psicológicos.


Por una parte, están aquellos que emplean un marco exterior de evaluación. Para tomar decisiones se apoyan en la opinión de quienes los rodean. En el caso de dirigir una empresa, dedican gran cantidad de tiempo y energía en consultar asesores y especialistas; en asistir a juntas de consejo, y en dar seguimiento a las normas y reglamentos.
Estas personas, pueden ser enérgicas y eficientes, pero requieren de un marco exterior de retroalimentación, que les asegure que el rumbo que aplican a la institución es el adecuado.
Son excelentes administradores, pero no tienen capacidad innovadora. Y su actuación como líderes es nula.

Por otro lado, tenemos a los líderes natos. Estos actúan de acuerdo a un marco interior de referencia. Siempre están seguros de sus acciones. No solicitan opiniones para evaluar su comportamiento. Y desde luego no requieren retroalimentación para redefinir el rumbo.


Estos diferentes modos de actuar, son inalterables, y dependen de la personalidad del individuo, misma que quizá es genética, o se define durante la infancia o la adolescencia.
Por lo tanto, creo que debemos ser modestos en nuestras expectativas de resultados de los cursos de liderazgo. Algo muy similar ocurre con los cursos de ética y valores. La honestidad no se puede aprender, sino que forma parte del bagaje cultural y familiar.
Los frutos de estos estudios, se manifiestan en el perfeccionamiento de las habilidades naturales. Por ello pueden ser muy provechosos. Pero esperar que la madre Teresa de Calcuta se convierta en líder de una carga de caballería, es algo que excede cualquier expectativa racional.


Sin embargo hay un asunto muy importante que puede ser tratado en estas reuniones cibernéticas. Y los resultados de su análisis seguramente arrojarán frutos importantes para el buen actuar de una institución. Me refiero a permitir el efecto innovador dentro de una organización, Y esto sí es producto del estudio y análisis de la teoría del liderazgo.
Y para ello debemos estudiar a las instituciones como fomentadoras o inhibidoras de la acción del liderazgo.
Esto es debido a que a pesar a que exista madera de líderes entre los directivos de una institución, en muchas ocasiones estas cualidades son desperdiciadas, puesto que la agrupación impide las acciones elementales para la generación de nuevas ideas y de alternativas de mejora.


Es conocimiento común, que dentro del gobierno no se generan inventos. Que sus departamentos son ineficientes en la implementación de alternativas. Tenemos como claro ejemplo a la NASA, que se ha mostrado ineficaz para competir en la astronáutica con el mucho más dinámico sector privado.
Y creo que aún sin ser magos, podremos hallar algún área en nuestro gobierno, donde no se den las condiciones óptimas para la eficiencia.
Cuando una organización está dirigida a la normatividad, a los programas de estandarización, donde auditorías de todo tipo consumen el tiempo de los funcionarios; No hay cabida a las acciones de la innovación y el cambio, y la organización se estanca y envejece.
Tengamos en cuenta que el arquetipo del líder, es el inventor. Y requisito elemental para esta actividad, es contar con el espacio necesario para experimentar, tomar acciones de prueba y error, y finalmente encontrar una opción nueva y más eficiente para los problemas de la organización.
Esto tiene un precio. Hay que permitir cierto grado de libertad para experimentar. Se deben adjudicar los recursos y el tiempo necesario y fomentar las ideas innovadoras.
Lo que por supuesto, está vetado en las instituciones enfocadas a la norma.
Y ya que hablamos de este asunto, es importante que para que la generación de mejoras sea sustentable, se requiere que los actores de las mismas, disfruten en alguna forma de sus beneficios. De otra manera no existirá el interés en los integrantes de la asociación en mantener una permanente acción de innovación.


13.- Confianza y Seguridad en uno mismo :

Nadie puede guiar a un grupo eficientemente sin contar con esa virtud, virtud que nos permite apartarnos de lo establecido y buscar nuevos derroteros. Que nos permite sentir la seguridad en nuestras acciones, sin tener que buscar el consenso y la aprobación de los demás.

Existen durante la vida de los hombres, tiempos difíciles, cuando se deben sostener posturas firmes a pesar de la opinión generalizada en sentido contrario.

Es en ese momento, que se requiere de la fuerza de voluntad y de carácter decidido, condiciones que solo nacen de la autoestima y del conocimiento de la fuerza del espíritu. Sin líderes de esa naturaleza, nunca se hubiese descubierto el nuevo mundo ni se hubiesen logrado las hazañas y avances de los tiempos modernos.

Esa virtud viril solo nace del pleno conocimiento de nuestra posición en el universo y la aceptación del lugar y circunstancias que la divina providencia nos ha fijado.

Tener la fuerza moral de decir no al establecimiento, de romper las ataduras de la costumbre y la tradición y aceptar nuestras propias decisiones, sin doblegarnos ante las gratuitas opiniones y los augurios de quienes nos rodean, requiere coraje.

Ese coraje, forma parte de la esencia del líder y se enraíza en lo más profundo de su espíritu, integrándose con su misma fuerza instintiva.

El valor de buscar el conocimiento, sin recurrir a la autoridad y al dogma, sino a través del raciocinio y la experimentación . El poder negar errores pasados, aun en contra de la tradición y la opinión mayoritaria, forma parte esencial de las virtudes del líder.

El valor de poder comunicarse con uno mismo y con Dios, sin tener que recurrir a intermediarios, es el don de los privilegiados, el genio del innovador, que puede estar en contacto con el inmenso océano de la verdad, pues Dios solo manifiesta su designio a los valientes.

 REGRESAR

BIBLIOGRAFÍA :

* Ralph Waldo Emerson "Self Reliance"

* Henry David Thoreau "On duty of Civil Disobidience"

* Bertrand Russell : "On search of happines"

* Ayn Rand "Philosophy, who needs it?"

* Sun Tzu "El arte de la guerra"

* J. Eisenhower "U.S. war with México"

* Aristóteles "Ética"

* Helmut Heiber "Habla el Fhürer"

* Warren Bennis "On becoming a leader"

* Ayn Rand "Atlas shrugged"

* Shirer "Ghandi"